domingo, 14 de septiembre de 2014

TRATAMIENTO REHABILITADOR

Terapia asistida con animales como fuente de recurso en el tratamiento rehabilitador

RESUMEN

Desde principios del siglo XX se inició el uso de diversos animales con fines terapéuticos en distintos tipos de instituciones, por los beneficios físicos, psicológicos y sociales que proporciona su relación con los seres humanos, que permite mantener o mejorar la calidad de vida las personas.  La elaboración de este artículo quedó justificada por las insuficientes referencias bibliográficas sobre el tema en el país y la necesidad de sistematizar el empleo de estas técnicas como fuente de recurso del terapeuta ocupacional en el proceso de rehabilitación.
Descriptores: ANIMALES DOMÉSTICOS; CALIDAD DE VIDA; REHABILITACIÓN; SORDERA/rehabilitación;  SÍNDROME DE DOWN/rehabilitación;  CABALLOS; PERROS;DELFINES; SALUD HOLÍSTICA   
Límites: HUMANOS
Los animales pueden ser nada para algunos, algo para muchos y todo para pocos.
     El amor, la compañía y la ternura son, en muchos casos, la mejor medicina y no siempre llegan a través del prójimo.  Investigadores, especialistas, instituciones y otros profesionales ponen en práctica novedosos programas de terapia asistida con animales, porque estos también pueden utilizarse con fines terapéuticos.

TERAPIA ASISTIDA CON ANIMALES (TAA)

     La terapia asistida con animales es una intervención directa y con objetivos prediseñados, donde participa un animal que reúne criterios específicos, como parte indispensable para el tratamiento.  Ha sido ideada para propiciar beneficios físicos, sociales, emocionales y cognitivos en una gran variedad de entornos, de manera individual o en grupo, valiéndose para ello de diferentes animales. Todo el proceso ha de haber sido previamente diseñado y posteriormente evaluado. 1
     Se han definido 2 tipos de terapia: en la más básica se trata simplemente de disfrutar de la compañía de un animal doméstico, que además puede aportar provechos, tanto físicos como psíquicos; en la otra constituyen auténticos esquemas de rehabilitación con la ayuda de animales, no necesariamente domésticos, coordinados por un médico y un equipo multidisciplinario, así como habitualmente reforzados con indicaciones terapéuticas especiales para personas con problemas psicomotores.
     Actualmente han surgido muy diversas actividades, que partiendo de intervenciones ocasionales, se han convertido en procedimientos soportados y sustentados por investigaciones científicas hasta obtener un reconocimiento válido por sus resultados, de modo que al compararlos con las técnicas y procedimientos tradicionales resultan más rápidos, eficaces y aceptados. Dichas acciones se denominan  terapias alternativas para la rehabilitación y devienen una importante fuente de recursos para el terapeuta ocupacional.  2
Discapacidad
     Según la Organización Mundial de la Salud, es toda reducción total o parcial de la capacidad para realizar una actividad compleja o integrada, representada en tareas, aptitudes y conductas. Hoy en día no se considera la palabra discapacidad como sinónimo de minusvalía, pues la segunda es un término que limita al paciente y tiene una connotación más bien de tipo sociocultural.
Rehabilitación
     Se concibe como un proceso dinámico y parte de un sistema integrado por un equipo profesional que aúna esfuerzos alrededor de una meta y una persona con limitaciones, con vista a desempeñar una función activa dentro del proceso, que involucra, además, factores externos, económicos, sociales y culturales.
     La rehabilitación persigue mejorar las capacidades físicas e intelectuales de estas personas, sobre la base de los adelantos científicos, el respeto, la dignidad humana y el derecho que les asiste de tener una mejor calidad de vida, participar en el desarrollo social y disfrutar de igualdad de oportunidades.
Antecedentes de la terapia asistida con animales
     Históricamente, los animales han formado parte de programas terapéuticos destinados a ayudar a las personas.
     En el siglo XVII se iniciaron en Europa ciertos proyectos (no como se conciben ahora) en los que el caballo era un compañero más en el tratamiento y rehabilitación de personas con alto grado de discapacidad física; luego esos intentos se extendieron a Estados Unidos de Norteamérica y actualmente hay más de 500 programas de equitación terapéutica con esa humana finalidad. En Inglaterra, en el Retreat de York (fundado en 1792)  se emplearon animales como terapia; y en la bibliografía médica del siglo XIX ya se registran referencias sobre la bondad de montar a caballo para tratar la gota, los trastornos neurológicos y la baja autoestima. Posteriormente (1897), los animales intervinieron en el tratamiento de personas con epilepsia, en Bethel, Bielfield y Alemania.
     La primera documentación sobre terapia asistida con animales de compañía, bien utilizada, fue la concerniente a la rehabilitación de aviadores del Army Air Convalescent Center, en Pawling, Nueva York (1944-1945), donde los animales se usaron para distraer a los militares que recibían intensos programas terapéuticos.
     En 1966, el músico invidente Erling Stördahl fundó en Noruega el Centro Beitostölen para tratar a personas ciegas y con discapacidad física; institución donde los perros y caballos intervinieron para animar a los pacientes a ejercitarse. Fue en 1953 cuando Jingles, el can del psiquiatra Boris M. Levinson, le mostró involuntariamente a su dueño el potencial que tenía como coterapeuta y quizás desde entonces comenzó a aplicarse de manera rigurosa y científica la terapia asistida con animales. Más tarde, Samuel y Elizabeth Corson, estimulados por el trabajo del mencionado galeno, decidieron evaluar la viabilidad de ese mecanismo terapéutico en un entorno hospitalario y obtuvieron excelentes resultados. También sobresale la experiencia de David Lee, un asistente social del hospital estatal de Lima, Ohio, donde se internaba a personas con enfermedades mentales peligrosas, pues allí los animales actuaron como catalizadores de interacciones sociales entre el personal asistencial y los pacientes y entre los mismos dementes entre sí.
     Con respecto al perro guía como lazarillo de personas invidentes, su uso se remonta a la antigüedad: en China aparece reflejado en la pintura “Primavera en amarillo” (1250 a.C.) y en Pompeya en una imagen similar (70 a.n.e.), de modo que ya había sido considerada una estupenda idea desde lejanos tiempos.
     En 1730, el señor Reisenger tuvo a bien narrar cómo entrenó a un perro para que ayudase a personas ciegas a localizar objetos, buscar entradas y encontrar puertas, entre otras habilidades.
     Aunque las referencias al respecto no son muy numerosas, sí ha podido conocerse su evolución histórica 3 y clasificarlas como sigue:
-          Terapias asistidas por animales (TAA)
-          Hipoterapia
-          Delfinoterapia
-          Perros de servicio: asistencia y guía
-          Actividades asistidas por animales de compañía (AAAC)
·         Hipoterapia
     Se sabe que el caballo tiene el más puro instinto de fuerza y nobleza en su contacto con los seres humanos, y esto, añadido a su gran tamaño, ayuda a mejorar las relaciones interpersonales y la autoimagen.
     La hipoterapia ha sido definida por el National Center for Equine Facilitated Therapy (NCEFT) de EE.UU. como una forma especializada de terapia física que utiliza equinos para tratar a personas con trastornos del movimiento, asociados a varias afecciones neurológicas y neuromusculares, tales como parálisis cerebral, accidentes vasculares, esclerosis múltiple y traumatismos cerebrales, con vista a normalizar el tono muscular, reforzar la musculatura postural e incrementar la habilidad para llevar a cabo actividades funcionales cotidianas. 4  Debido a la incondicional entrega del caballo, la experiencia se convierte en un gran factor motivacional para el paciente, de manera que niños autistas y con síndrome de Down también se benefician con este proceder.
     Esta modalidad se creó en Europa después de la II Guerra Mundial, al reconocerse como un tratamiento altamente exitoso luego de 2 epidemias de poliomielitis.
     La acción de montar a caballo produce magníficos resultados en la rehabilitación de músculos, recuperación o mejoramiento del equilibrio y elevación de la autoestima en víctimas de accidentes graves (mutilaciones), parálisis cerebral y otras discapacidades.  La armonía del paso del caballo, así como la utilización de la mayoría de los músculos del cuerpo humano al cabalgar, resultan un gran ejercicio para fortalecer aquellas áreas que requieran mayor atención, como pueden ser la hipotonía clásica en los niños con síndrome de Down, la falta de equilibrio por la parálisis cerebral u otras lesiones cerebrales menores, así como el relajamiento de los miembros inferiores en personas que se mueven en sillas de ruedas.
     La autoestima y seguridad en sí mismo(a) se incrementan a medida que va venciéndose el miedo y ello mejora la integración social de las personas con discapacidad, al compartir la actividad con niños y adolescentes que no la presentan.  Los caballos son animales muy nobles y dignos, que no se humillan para demandar afecto: hay que saber ganarse su aprecio y confianza.  Su enorme tamaño y poder, así como su inteligencia, les hace especialmente idóneos para tratar a sociópatas  5
Principios terapéuticos de la hipoterapia
1.       Transmisión del calor corporal:   El calor que transmite el caballo es aproximadamente de 38 0C, por lo cual se utiliza para distender y relajar la musculatura y los ligamentos, estimular la sensopercepción táctil y aumentar el flujo sanguíneo hacia el sistema circulatorio, de manera que beneficia la función fisiológica de los órganos internos y de ahí su gran  valor psicoterapéutico, sobre todo en pacientes con disfunciones psicoafectivas y necesitados de estimulación temprana.
2.       Transmisión de impulsos rítmicos: El caballo transmite impulsos rítmicos al cinturón pélvico, la columna y los miembros inferiores del jinete, por lo que estimulan la motricidad del ser humano, regulan el tono muscular y desarrollan el movimiento coordinado. Su valor psicoterapéutico reside en que provocan una gama de vivencias psicosensoriales que se aprovechan en el área psicológica. La sensación de impulso hacia delante y de avance restablece la confianza en el propio yo y propicia que el paciente experimente nuevas reacciones psicológicas en relación consigo mismo y el entorno.
3.       Transmisión de un patrón de locomoción tridimensional equivalente al patrón fisiológico de la marcha humana: Adquiere gran importancia en el tratamiento de disfunciones neuromotrices como la parálisis cerebral. El cerebro humano no solo registra movimientos aislados, sino una considerable variedad de patrones motores; el esquema fisiológico de la marcha humana que el paciente realiza durante la monta, se graba en el cerebro y con el tiempo se automatiza, lo cual posibilita su transferencia a la marcha pedestre.  Su valor terapéutico reviste gran importancia en las áreas psicoafectiva y pedagógica, porque desarrolla cualidades sociointegrativas como comunicación análoga (no verbal), tolerancia, paciencia y sentido de responsabilidad, a la vez que promueve cada vez más la integración de la equinoterapia con acciones educativas, especialmente de la educación especial.  6
Beneficios generales
-          Estabiliza el tronco y la cabeza.
-          Corrige problemas de conducta (agresividad, aislamiento...)
-          Disminuye la ansiedad y los temores personales.
-          Fomenta la confianza y la concentración.
-          Mejora la autoestima, el autocontrol de las emociones y la autoconfianza.
-          Estimula la capacidad de atención y el equilibrio, la coordinación psicomotriz.
-          Incrementa la interacción social y la amistad.
-          Aumenta la capacidad de adaptación.
-          Trabaja la memoria.
-          Enriquece el vocabulario.
-          Fortalece la musculatura.
-          Ayuda a relacionarse con personas que no pertenecen al entorno familiar o escolar.
-          Desarrolla el respeto y amor hacia los animales.
·   Delfinoterapia
     Se reconoce a los delfines como maestros terapeutas, no solo por su conducta hacia nosotros en medios saludables para ellos, sino porque emiten sonidos que equilibran la homeostasis de nuestro ser. Aprendemos su sentido lúdico de la vida, a compartir juegos y a relajarnos  mutuamente, ya que son animales nerviosos y juguetones, y según investigaciones, muy buenos terapeutas, tanto para niños con discapacidades y ancianos, como para todas las personas que gustan jugar e interaccionar un rato con ellos, por supuesto en su medio.
     Los delfines emiten sonidos curativos y son sanadores holísticos; en términos generales, esta modalidad es un procedimiento terapéutico basado en un trabajo dirigido al paciente, dentro y fuera del agua, quien se relaciona con las extraordinarias características de tolerancia y apertura de los delfines. Niños y adultos logran incrementar su nivel atencional como resultado del deseo de interactuar con estos cetáceos.  El propósito general de una delfinoterapia es motivacional, aunque se pueden lograr otros objetivos relacionados con el lenguaje,  la motricidad y el pensamiento conceptual.  7
    Asimismo, las primeras investigaciones donde se utilizaron delfines con niños discapacitados, se realizaron en Estados Unidos de Norteamérica hacia 1978 y desde entonces han venido descubriéndose las importantes bondades terapéuticas del contacto con estos animales. Los pioneros de lo que ya se conoce  como delfinoterapia, fueron Horace  Dobbs, de Escocia y el Dr. David Nathanson, de Florida. En España, los que iniciaron el tratamiento de pacientes con síndrome de Down, depresiones y autismo eran miembros de la Fundación Delfín Mediterráneo, cuyos trabajos en el delfinario de la Costa Brava de Girona mostraron resultados realmente espectaculares.
     Una terapia novedosa que se abre paso en la terapéutica del autismo, el retardo psicomotor y la  parálisis cerebral es la combinación de la biosónica y la terapia sacrocraneal que utilizan las emisiones acústicas de los delfines en favor del desbloqueo y reequilibrio para determinados casos en que otros tratamientos más convencionales, resultan inapropiados. La piel como soporte de los receptores de las terminaciones nerviosas recibe las ondas emitidas por los delfines y por los canales transmisores llegan al oído, al cerebro y realizan una estimulación selectiva, pues dentro de las emisiones acústicas de los delfines hay tantos sonidos audibles por el ser humano como infrasonidos.
     Podrían definirse estas terapias como dirigidas a despertar determinadas zonas del cerebro y a reequilibrar los hemisferios cerebrales. Esto ha sido comprobado en electroencefalogramas y otras mediciones asistidas por computadoras.
Otros logros de la delfinotetrapia
     El sistema de localización sonora de los delfines puede explicar los cambios celulares y  tisulares y la influencia en las neuronas por vía de la resonancia, cavitación o sonoforesis.
     Luego del contacto con los delfines se ha observado una mejor sincronicidad entre los hemisferios cerebrales, además de mayor grado de ondas cerebrales lentas en el espectro de alfa y theta;  situación que activa el sistema inmunitario y autorregula los procesos corporales.
     Desde el punto de vista psicológico, ellos transmiten sus sonidos de ondas alfa a través de su ecolocalización, es decir, mediante el recurso con que la naturaleza les ha provisto para capturar presas y reconocer su entorno. De ese sonar salen sonidos que influyen directamente en el sistema nervioso: primero nos escanean para ver cómo estamos, de una manera holística, es decir, en nuestras 3 dimensiones: corporal, mental y en nuestro sistema de valores; entonces, si el momento es adecuado, comenzarán a emitir ondas capaces de equilibrarnos y hacernos sentir muy bien, muy a gusto.
·         Los perros de servicio
     En los años 50 se utilizaban  perros de asistencia y más tarde se empezaron a entrenar algunos para alertar a personas con discapacidades auditivas acerca de sonidos como llantos de niños o gritos, golpes en la puerta, timbre del teléfono o reloj, alarmas de fuego y humo, hornos microondas, entrada de intrusos o alguien llamándoles por su nombre.  Actualmente estas aplicaciones se han diversificado aún más, tanto, que existen animales de asistencia capaces de avisar sobre crisis epilépticas o cambios peligrosos en los niveles de glucosa en sangre y  otros son entrenados para que ayuden a personas con más de una discapacidad.
     Hacia 1970 se ampliaron estas funciones y se comenzó el adiestramiento de animales para que apoyaran a individuos con dificultades en la movilidad.  1 Las personas que tienen un perro de servicio, generalmente presentan condiciones como lesiones en la médula, esclerosis múltiple, distrofia muscular, parálisis cerebral, síndrome pospoliomielitis y daños cerebrales adquiridos.
     Los perros de servicio se emplean para conseguir 3 funciones principalesmejorar la movilidad de la persona, alcanzar objetos y facilitar la socialización e independencia. Se les enseñan, además,  otras tareas como empujar sillas de ruedas, abrir puertas, prender y apagar luces, alcanzar el teléfono y recoger varios objetos. Pueden servir de apoyo, con equilibrio durante el movimiento, a las personas  ambulantes con disfunción en la movilidad, mientras estas se levantan, por lo cual reducen la cantidad de tiempo y esfuerzo físico empleado por la persona o un cuidador y permiten un uso más eficiente de los recursos.   8
     Estos perros no pueden distraerse ante ninguna situación y han de estar capacitados para desenvolverse cómodamente en cualquier lugar donde se encuentren personas u otros animales, sin presentar signos de agresividad. Entre  las razas de perros seleccionadas como guías predominan el labrador, el golden retriever y el pastor alemán; como perros de asistencia para personas con otras discapacidades: el labrador retriever y el golden retriever; y como perros para terapia, cualquier raza que cumpla las condiciones estipuladas.
     Desde el punto de vista psicológico, los perros adoptan una actitud afectiva y de gran apego hacia el ser humano, sin hacer juicios de valor, además de que pueden ser excelentes guías. Son lúdicos, afectivos, juguetones y están a nuestro lado fielmente durante toda su vida.  Acariciar a un perro regula los valores de tensión arterial, frecuencia de respiración y latidos cardíacos, fomenta la amistad entre los dueños y la responsabilidad de su cuidado en los niños. Cuando se introducen perros en residencias de ancianos, estos reciben menos visitas del médico, pero más de sus familiares.
·         Gatos
     Los autores de múltiples investigaciones afirman que tener un gato es beneficioso para la salud. El amigable contacto con el felino reduce el estrés en sus dueños, quienes se distienden y tranquilizan. Se ha verificado también que individuos con afecciones psicológicas mejoran al tener la compañía de este animal, al igual que se ha observado en estadounidenses con cardiopatías. 9

     Desde el punto de vista psicológico, el gato nos enseña a estar relajados con conciencia, pues aunque él puede estar dormido, al mismo tiempo se entera de todo lo que ocurre a su alrededor; no hay gato estresado.  Su ronroneo fomenta las emociones positivas y sus pequeñas señales de afecto son muy bien recibidas por sus dueños. Es recomendado especialmente para personas que viven sin compañía o se sienten muy solas y no pueden dedicar mucho tiempo al cuidado de su mascota.   4

Generalidades
     Son numerosos los beneficios que se obtienen con estas terapias, entre los cuales sobresalen: instrumentales, fisiológicos, psicológicos y sociales.
·         Instrumentales
     Para las personas sordas es vital ser alertadas sobre sonidos como alarmas y llantos de niños.  Según Hernández, 10 en los estudios realizados por Mowry et al (1994), más de tres cuartas partes de los participantes afirmaban que sus perros se desempeñaban adecuadamente al avisarles sobre diferentes sonidos importantes. Acerca de esto último, las personas sordas que poseen un perro acompañante, son más conscientes de ello desde que cuentan con la ayuda de este útil animal y más que aquellas que no tienen un can a su lado.
     A partir de investigaciones efectuadas al efecto, puede asegurarse que dichos perros acompañan a sus usuarios a comprar, limpiar, vestirse o desvestirse, en el mantenimiento de la casa, en tareas relacionadas con transacciones bancarias, al ausentarse del hogar y emplear recursos comunitarios.  En un estudio consultado se comunica que solo 33,3 % de los participantes se sentían cómodos al viajar lejos de su domicilio antes de tener un perro para sordos; pero después de poseerlo, el porcentaje aumentó a 85,7, lo cual pudiera estar relacionado con un incremento de la sensación de seguridad en el medio.
·         Fisiológicos
    Los animales pueden prestar a las personas con discapacidades un servicio primordial, ayudarles a ser más independientes y a desprenderse un poco de la compañía de otras personas que limitan su libertad. 10
·         Psicológicos
     Para las personas con sordera, paraplejía, tetraplejía o esclerosis, un perro de asistencia constituye un apoyo psicológico valioso, puesto que ofrece cariño, juego, compañía y realiza tareas como descolgar un teléfono, además de favorecer la relación de sus dueños con otros seres humanos.
     Algunos estudios evidencian que los poseedores de un perro de asistencia tienen más control sobre sus vidas, mayor independencia y autoestima, mejor participación en las actividades, son más hábiles para controlar el estrés, aumentan su confianza, se relajan, se preocupan menos por su salud, aceptan su discapacidad y se sienten menos deprimidos, irritables y solos, lo cual quizás se deba a que el animal facilita las interacciones con el prójimo, además de la compañía del can en sí. 11
·         Sociales
     La presencia de perros de asistencia favorece la eliminación de barreras sociales, mejora la forma en la que la gente es percibida socialmente y facilita las conversaciones.
     Adicionalmente se admite que el aumento en las exposiciones e interacciones entre padres discapacitados y no discapacitados puede influir en cambios positivos de actitud en sus hijos sin dificultades corporales.  Un mayor conocimiento de las discapacidades puede, por sí mismo, propiciar interacciones más cercanas entre niños con discapacidades y sin ellas.
     Se ha visto que el número y la calidad de las interacciones sociales se incrementan cuando se posee un animal de servicio, así como también el sentido de pertenencia; fenómeno que se presenta tanto en personas en sillas de ruedas como en sordos. En este último grupo, la vida social se ha vuelto menos problemática y se experimenta mayor aceptación social, con cambios positivos en las interacciones con la comunidad oyente.
     En cuanto a los aspectos laborales se asevera que según las reglamentaciones existentes para personas discapacitadas, se incluyen adaptaciones que les permiten realizar adecuadamente las labores relacionadas con su trabajo. Un animal de asistencia puede, en algunos casos, reducir dichas adaptaciones requeridas por el empleado, pues ayuda al individuo a salvar las barreras preexistentes en el medio. Cuando a una persona no se le provee de comodidad y facilidades necesarias, se le está discriminando, lo que puede dar paso a una demanda de tipo penal.  10
Participación del terapeuta ocupacional
     La TAA es una herramienta de trabajo para los terapeutas ocupacionales en el tratamiento de ancianos con trastornos del estado de ánimo y otros problemas psiquiátricos, así como también en niños y otras personas con discapacidades físicas y psíquicas o ambas, con enfermedades neurológicas, neurodegenerativas y cardiovasculares. En el presente ya son numerosas las fundaciones, asociaciones, empresas y profesionales de la salud de todo el mundo que se dedican a la investigación y aplicación de programas de TAA, para lo cual es importante la función del terapeuta ocupacional, desde el diseño de dichos programas, en estrecha colaboración con el resto de los profesionales, hasta la aplicación de las sesiones. Es el encargado de seleccionar, graduar y adaptar a cada grupo y persona con la que se interviene, así como también de todas las actividades que sobre las distintas áreas de intervención se proponen, antes y durante esta; es el que  "moldea" la forma y el contenido de la sesiones para que cada participante obtenga el máximo de beneficio, teniendo en cuenta siempre la participación activa del animal de asistencia y, por supuesto, las demandas terapéuticas de cada participante y el tipo de programa a desarrollar. Cualquier terapeuta ocupacional, si se le permite desde su práctica profesional, puede utilizar animales como una terapéutica más.
     La participación de animales, adecuadamente dirigida, aporta al tratamiento motivación, implicación e iniciativa, así como también atención, concentración y estimulación.
·         Motivación: Es un elemento novedoso, divertido, dinamizador.
·         Implicación e iniciativa: Los pacientes tienden a implicarse más en las actividades que se llevan a cabo con el animal, ya que las hacen con agrado y desean interactuar con él e incluso realizan movimientos, expresiones y actividades por propia iniciativa o responden de forma espontánea a los reclamos de este.
·         Atención, concentración y estimulación: La presencia de un animal generalmente centra y mantiene toda la atención de los pacientes, lo que se puede aprovechar para lograr mejor rendimiento en el trabajo sobre la propia atención u otras áreas, y lo mismo ocurre con la concentración. El animal supone una inagotable fuente de estimulación multisensorial en su interacción con los seres humanos (su movimiento, su contacto físico, los ruidos que hacen, entre otros). 11  A partir de estos aportes es más rápido y sencillo conseguir los objetivos terapéuticos hasta con pacientes muy resistentes a otro tipo de intervención, lo cual permitiría ahondar más en esta.
     Basta con seleccionar un animal apropiado, prepararlo para esta función y contar con los conocimientos necesarios para que su ayuda sea lo más positiva y provechosa posible para cada persona que lo requiera.  Las sesiones se establecen de tal forma que se pueda extraer de ellas algo positivo, ya sea la relajación del paciente, el hecho de que este hable, demuestre su cariño y sus debilidades, se haga más fuerte y olvide sus problemas de salud, entre otros aspectos.

CONCLUSIONES

     El uso de diversos animales con fines terapéuticos en distintos tipos de instituciones reporta beneficios físicos, psicológicos y sociales en su interacción con los seres humanos, que permite mantener o mejorar la calidad de vida de las personas; sin embargo, resultan insuficientes las referencias bibliográficas sobre el tema en el país y se requiere sistematizar el empleo de estas técnicas como fuente de recurso del terapeuta ocupacional en el proceso de rehabilitación.
     De hecho, está en manos de cada profesional conseguir un positivo resultado terapéutico con la colaboración de animales en un tratamiento, pues estos ponen toda su naturaleza y corazón a disposición de quienes lo necesiten y son especiales con las personas que también lo son con ellos.

TAA

Fuente: http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol13_6_09/san15609.html

miércoles, 10 de septiembre de 2014

DELFINOTERAPIA

Delfinoterapia

delfinoterapia
La Terapia con Delfines

¿Qué es?

Es una técnica que consiste en la interacción del ser humano con delfines (normalmente de la especie nariz de botella), donde interviene además un terapeuta.
Con la delfinoterapia se intenta mejorar la calidad de vida tanto de niños como adultos que padecen complicados  problemas de salud, e especial  enfermedades crónicas y de orden  psicológico.

Se ha observado que  las ondas cerebrales de los pacientes en presencia de los delfines producen una armonización entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, lo que produce un estado de paz y relajación tal como sucede al realizar una meditación.

Australia es uno de los países más avanzados en terapias con delfines aplicadas a niños con afecciones psíquicas, aunque se conocen también centros en México, Estados Unidos y Argentina, entre otros.


Principio de la delfinoterapia

Años atrás, especialistas ingleses observaron  que los  niños con autismo o parálisis cerebral que nadaban y convivían con delfines  presentaban muy buena  mejoría en su estado de ánimo, se relajaban con mayor facilidad y tenían más tolerancia al contacto fisico.

Posteriormente el estadounidense John Lilly, eperto en anatomía y sistema neurológico de los delfines, comenzó a trabajar con niños  que presentaban trastornos neurológicos, los hizo jugar con los delfines  y registró los cambios que ocurrían en ellos por medio de un electroencefalograma. Además escribió importantes notas  sobre las mejorías observadas en el lenguaje, estado de ánimo y movimiento.

A partir de esas pequeñas investigaciones, se han hecho otras en Estados Unidos como las del científico David Cole, quien ha formulado la hipótesis cavitacional, la cual atribuye al sonido del delfín frecuencias ultrasónicas que estimulan al sistema nervioso central del paciente, lo que estimula  la liberación de hormonas ligadas a la relajación y mitigación del dolor (como por ejemplo las endorfinas).

El investigador Steve Bearch, planteó  la hipótesis de resonancia, que incluye un modelo matemático para evaluar la energía de choque de las ondas que genera el delfín sobre el sistema nervioso de los humanos.

Un estudio en progreso muestra que estos inteleginetes mamiferos del mar reciben y transmiten señales de sonido capaces de afectar la doble hélice genética, y usan biotecnología natural.

Catorce años de estudio multidisciplinarlo en esta área, indica que el ADN, tradicionalmente considerada el "diseño de la vida", puede ser modificada por el sonido y los campos electromagnéticos generados por los delfines. Un sorprendente reporte del  investigador Dr. Michael Hyson y otros, estudia el diseño de enrollado del ADN, su acción vibratoria y sus funciones "electrogenéticas" que suceden durante las interacciones bioacústicas entre delfines y humanos.

Los efectos de la acústica y los electromagnetismos que los delfines producen al cuerpo humano a través del ADN puede explicar mejor como es que la delfinoterapia es un tratamiento tan efectivo.


Beneficios de la delfinoterapia

  • Las ondas ultrasónicas que emiten los delfines generan endorfinas y otras sustancias que ayudan a mejorar la conexión entre las neuronas, y además incentivan el funcionamiento de ambos hemisferios cerebrales.
  • Los cambios neurológicos y neuroquímicos que se generan se traducen en diversos beneficios físicos, emocionales e intelectuales tales como mejoras en el sistema inmunológico, mejoras en la coordinación motora, en el estado de ánimo, el contacto social, y en el lenguaje.
  • Mejora problemas nerviosos, sobre todo en niños.
  • Es efectivo como tratamiento complementario de niños con Déficit Atencional con Hiperactividad.
  • Ofrece resultados muy positivos en niños con síndrome de Down: A través de la terapia los niños aprenden de 2 a 10 veces más rápido que aquellos que no llevan la terapia y que en un 50% de los casos, podían retener tales lecciones incluso un año después de la terapia.
  • En los niños con autismo ayuda a mejorar su capacidad para prestar atención y por lo tanto optimiza los procesos de enseñanza.
  • Colabora en el tratamiento de personas con epilepsia.
  • Mejora las condiciones de personas con problemas motores, auditivos y del lenguaje.
  • Se ha observado por medio de la medición de las ondas cerebrales de los pacientes, que éstas cambian en presencia de los delfines hacia una armonización entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, lo que produce un estado de relajación.. Es por ello que la delfinoteraia también se utiliza para tratar la depresión, ansiedad y estrés.
  • El contacto con los delfines reduce el dolor y provoca que el sistema inmunológico se fortalezca, por ello se utiliza para las personas con enfermedades crónicas y terminales como el cáncer.
  • También se aplica en adultos en proceso de desintoxicación de drogas, anorexia y bulimia.
  • Proporciona mejoras en adultos con secuelas de accidente cerebral vasculary traumatismo craneoencefálico.
  • Reduce molestias generadas por el embrazo, reduce molestias durante el parto, y estimula al sistema nervioso del bebé.



Las sesiones de delfinoterapia

La delfinoterapia comúnmente se realiza a través de los baños de contacto, mediante ejercicios, juegos y caricias entre el delfín y el paciente. A través de estos contactos se incrementa el optimismo, el paciente se tranquiliza, aumenta su seguridad y confianza.

En los niños, interactuar con los delfines a través del nado, el juego y las caricias aumenta su atención y su capacidad de comunicación.

Los efectos obtenidos se perciben desde el primer día y se mantienen hasta por seis meses después de la terapia, la cual consta, generalmente  de seis sesiones de 15 minutos, un día por  semana.

En las sesiones trabajan en conjunto: el delfín, el terapeuta y el paciente.

Las terapias  suelen grabarse en video para poder seguir el progreso del tratamiento y , además se le pide a los padres hacer un reporte después de cada sesión donde especifiquen  los cambios que vaya teniendo su hijo.

Al cabo del tratamiento, cuyo número de sesiones indicará el terapeuta, se hace el balance de resultados obtenidos que indicarán si es necesario o no seguir con la terapia.



El ciberdelfín


En los casos en que no se pueda costear la terapia, existen otras alternativas como el "Ciberdelfin", que es la delfinoterapia virtual.

En esta modalidad, el paciente se acuesta sobre un colchón de agua y comienza a escuchar sonidos de delfines por unos altavoces, mientras a través de sus gafas de realidad virtual se ve rodeado de delfines. Los pacientes que se han sometido a este tratamiento virtual aseguran acabar cansados como si realmente hubiesen estado nadando con los delfines.

http://www.terapia-fisica.com/delfinoterapia.html

sábado, 16 de agosto de 2014

ANIMALES AYUDAN A PACIENTES EN QUIENES OTRAS TERAPIAS HAN FALLADO.

PERROS Y CABALLOS SON EMPLEADOS CADA VEZ MÁS EN TERAPIAS EN LAS QUE LOS MÉTODOS TRADICIONALES NO HAN SIDO TAN EFECTIVOS.

Vínculos entre los animales y humanos hay muchos y diversos; uno de los más importantes y que más crece es el que los junta en el plano terapeútico en donde las mascotas ayudan a las personas a superar temores y dificultades.

La Terapia asistida con animales (Taca) es una técnica en la que la relación entre el profesional de la salud y el usuario se establece a través de los animales (domésticos o de granja) como una herramienta para estimular al paciente y crearle vínculos.
Se busca aprovechar la honestidad de los animales y el hecho de que son seres vivos, calienticos y felpudos que tienen empatía con casi todas las personas.
Canción de cuna canina
Un pequeño de 18 meses, juega en su colchoneta con tres perritas. Él, como otros menores de la Fundación Los Pisingos, de Bogotá, espera ser adoptado.
Alejado del seno materno a una tierna edad, pocas veces tiene la posibilidad de acompasar sus ritmos cardíaco y respiratorio con otro mamífero. El calor de las dóciles perritas lo ayuda a llenar el vacío afectivo por la pérdida de su madre y ahora duerme más y mejor en las noches.
Estos bebés no han recibido el afecto necesario, por lo que muchos no soportan el contacto ni saben cómo recibir los estímulos sensoriales. La terapia les ayuda a empezar a tomar conciencia corporal y a detectar sus límites con el espacio. Al conocer su entorno se conocen ellos mismos y comienzan a construir su autoestima y a mejorar sus relaciones con los seres y con los objetos. En la terapia son expuestos a diferentes tipos de pelajes (suaves, duros o crespos) y para sorpresa de muchos, toleran más las texturas ásperas; por eso se empieza haciendo contacto con un pelaje de labrador y se termina con el de un golden retriever.
Solos o en familia
La Taca aporta en el comportamiento afectivo, relacional, en la autoregulación, la tolerancia a la frustración y la capacidad de espera, entre otras.
Es el caso de Andrés Jiménez, de 8 años, que cumple ya dos de terapia. "Él llegó irascible, agresivo, desorientado en cuanto a las relaciones con su familia y con su entorno. No caminaba firme, lloraba y gritaba sin motivo, pero gracias a las terapias y al compromiso de sus padres, hoy es seguro y ha mejorado su nivel de escolaridad y su relación con los demás", dice Josette Becher, psicóloga de la organización Terapia Especializada con Animales (TEA).
El éxito de la técnica se basa en la facilidad de llevar lo aprendido a la vida real. Por ejemplo, antes Andrés hablaba entre llanto y no se le entendía; en las sesiones, si quiere que las perritas vayan hacia él debe decir sus nombres claramente y eso lo ha obligado a mejorar su dicción. También le enseña a manejar su frustración frente a situaciones de la vida real.
"Se buscó esta alternativa por el agotamiento de la terapia en un espacio cerrado. Los animales lo ponen en un lugar distinto y con ellos su expresión es espontánea", dice Sandro Jiménez, papá de Andrés. Aunque la mayoría de terapias se concentran en el individuo, existe un enfoque que vincula a la familia.
Luisa Gaviria, psicóloga especialista en caballos, dice que como las terapias se hacen una o dos veces por semana, el tiempo es corto comparado con el que el niño pasa en casa. Por eso es más efectivo integrar a la familia en cada encuentro con el caballo.
Valentina González, de 4 años, su mamá Cristina Torres y el novio de ella, asisten hace cinco meses a la terapia de Caballos Formadores para tratar la hipotonía -bajo tono muscular- de la niña. Al estar sobre un caballo, la pequeña está obligada a sujetarse con fuerza para no caerse y así tonifica sus músculos, desarrolla la motricidad fina y gruesa y mejora su nivel de atención.
Terapia para la vida empresarial
Esta terapia sirve para afianzar habilidades profesionales en adultos. Esa fue la experiencia de Enrique Armando Fuentes, un abogado que hizo parte de una actividad grupal con caballos. Las habilidades comunicacionales que se trabajaron le sirvieron para ver cómo su lenguaje corporal influía en el comportamiento de los demás. Andrea Rodríguez, psicóloga de TEA, dice que se trata de un proceso de empoderamiento, que busca reconocer los recursos propios cuando no se tienen facilidades como Internet o computador. Como los animales responden sin prejuicios al lenguaje corporal de las personas, todo gesto, postura y ruido humano afectan su desempeño. Al saber controlar los movimientos, los tonos de voz y los ademanes en una sesión equina, se mejoran habilidades comunicacionales para enfrentar, por ejemplo, a un gran público en un congreso.

miércoles, 30 de julio de 2014

CABALLOS Y FRÍO

http://www.mundoecuestre.com/profiles/blogs/caballos-y-el-frio





Los caballos se adaptan fácilmente al clima de invierno. La temperatura fría en sí no es un problema para un caballo, si él ha tenido la oportunidad de prepararse gradualmente al crecer un pelaje de invierno a medida que las temperaturas bajan. El viento y la lluvia son los factores que puede enfriar a un caballo. En regiones con mucho viento, los caballos necesitan algún tipo de refugio para protegerse contra el frío.

Los caballos manejan el frio mejor que los humanos. Sus recursos naturales "zona de confort" (zona de temperatura de energía neutra, en la que no es necesario gastar energía extra para mantener la temperatura normal del cuerpo si el tiempo no está húmedo o con mucho viento) es de cerca de 15 a 60 grados Fahrenheit. El cuerpo del caballo crea y conservar el calor en un clima frío.


Cambios en el Cuerpo
De otoño a invierno, el cuerpo del caballo sufre una serie de cambios fisiológicos. Tan pronto como los días se vuelven más cortos, el pelaje del caballo comienza a crecer formando una capa de pelo nuevo, más denso que el pelo de verano. Se darán cuenta que a finales de verano, cuando cepillan a su caballo, este comienza a perder algo de su pelo corto. Su metabolismo empieza a cambiar también, le permite almacenar más grasa para el aislamiento y las reservas de energía. Una capa de grasa debajo de la piel hace que sea más difícil que el calor salga del cuerpo, y protege contra el frío. Es una capa de grasa que necesita poca energía para mantenerse y que tiene pocos vasos sanguíneos.

Tan pronto como las noches comienzan a volverse más frías, su cuerpo comienza a cambiar, incluso si los días son todavía muy calientes. Si usted está trabajando a un caballo de manera constante, se dará cuenta de que no disipa el calor tan fácil, así como lo hizo anteriormente en el verano, sino que suda más.

Crece un pelo más grueso, como parte de su protección contra el frío invierno. Mucha gente suele poner muchas mantas en el caballo para retrasar el crecimiento del pelaje grueso, también mucha gente recurre a cortarles el pelo con una maquinita. Si le corta el pelo a su caballo, lo más recomendable es que este cuente con un refugio y mantas o alguna capa buena contra el frio para brindarle el suficiente calor y protección que necesite. Los caballos prefieren estar al aire libre, incluso en el clima más frío y mejor aun si tienen algún tipo de protección contra el viento. Un caballo en buenas condiciones con una buen pelaje de invierno vive mejor al aire libre.

¿Debería de usar mantas o capas para protegerlo del frio?

El pelaje de invierno suele ser un mejor aislante que la mayoría de las mantas. Ponerle una manta gruesa puede provocar que le dé frio al caballo, ya que aplana el pelo y destruye el efecto aislante. Si un caballo esta húmedo y frío, tiende a temblar para mantener la temperatura corporal, va a quemar más calorías y necesitara de alimentación extra, o si no comenzara a perder peso. En esas condiciones, sería mejor tenerlo en el interior de un box o tenerlo abrigado.
Los caballos tienen una temperatura corporal normal de unos 100 grados Fahrenheit (38 grados Celsius). Mantienen esta temperatura en el frío con la ayuda de varios mecanismos que incluyen: temblores, cambios en los niveles hormonales, el aumento de metabolismo del cuerpo, el aumento de la digestión de la fibra (por eso añadir más fibra o más proteínas a la dieta puede ayudar a un caballo a mantener el calor, ya que la digestión de estos nutrientes producen calor) crecimiento del pelo más largo y grueso que puede esponjarse/erizarse sobre la piel para hacer una capa de bolsas de aire de aislamiento, el aumento de consumo de alimento, y el aumento de la actividad física. Por eso los caballos tienden a ser más juguetones o un poco más activos en tiempo de frio.
El valioso pelaje de invierno
 Un caballo bien alimentado puede soportar temperaturas de hasta 30 o incluso 40 grados Fahrenheit bajo cero si no hay viento y no está mojado. El viento riza el pelo y destruye su calidad de aislamiento. La dirección a la baja en la que el pelo crece (junto con las glándulas sebáceas que impermeabilizar el pelo) ayuda a mantener al caballo seco en la lluvia y nieve.

Se necesita una gran cantidad de humedad en el pelo antes de que esta penetre a través de la piel, ya que la mayoría del agua se escurre. Un caballo mojado pierde el calor del cuerpo hasta 20 veces más rápido que un caballo que está seco, porque la humedad alisa el cabello y elimina los espacios de aire entre los pelos, lo que reduce el efecto de aislamiento. Incluso una tormenta de invierno (lluvia en vez de la nieve o la nieve que se derrite inmediatamente) puede ser dura y mala para un caballo.

Su mejor defensa contra el frío es un abrigo largo y una capa de grasa justo debajo de la piel, ambos ayudan a reducir la pérdida de calor corporal. La mayoría de los animales silvestres entrar en el invierno más gorda de lo que son en otras épocas del año, es la manera natural para protegerse contra el frío y darles algunas reservas de energía y calor al cuerpo. El pelaje largo y grueso de invierno es la primera línea de defensa, pero su calidad de aislamiento se pierde si el caballo está mojado o cubierto de barro.
Es importante que un caballo tenga una vivienda durante el tiempo húmedo. Un caballo rara vez se refugian del frío, pero si tratará de escapar de la lluvia o la nieve.


Preparándose para el frio
Con temperaturas muy heladas, al humano se le suelen quemar partes del cuerpo, como los pies y la nariz, pero los caballos rara vez sufren de una quemadura. El caballo es tan rico en suministro de sangre que puede soportar el frío extremo sin congelar. Sus largos pasajes nasales con sus espirales ósea y la bolsa de aire (que también usa para inhalar) ayudar a calentar el aire frío antes de llegar a sus pulmones.

Los cascos de un caballo y las patas están construidos de tal manera que puedan soportar el frío extremo sin molestias o daños, incluso cuando está parado en la nieve profunda. Sus largas patas delgadas son sólo huesos y tendones debajo de las rodillas y los corvejones, lo que requiere de menos circulación a comparación de los músculos, por lo que son menos susceptibles a la congelación. Esto les permite manejar una exposición prolongada al frío y la nieve sin efectos nocivos. Las células en los huesos y tendones necesitan menos sangre para el mantenimiento y también pierden menos calor. Cuando los pies empiezan a tener frío, los tubos de derivación se abren para que la sangre fluya de las arterias más pequeñas directamente en las venas, sin tener que pasar por los capilares más pequeños.

Si el caballo se enfría, los vasos sanguíneos en su piel se contraen para reducir la pérdida de calor. Con sus grandes bloques de músculo, el caballo puede temblar mucho más fácil y más cómodo que un humano. Dado que la mayoría de esta acción del músculo se convierte en calor, esta es una manera muy eficaz para calentarse. Se necesita una gran cantidad de energía  para temblar por un período prolongado.

 Si el viento sopla, instintivamente el caballo le da la espalda. Esto protege su rostro de piel fina y el cuello, que tienen más vasos sanguíneos superficiales. Sus nalgas y espalda tienen una piel y pelaje más gruesa, y menos vasos sanguíneos superficiales, y así  pueden soportar mejor el viento. Él usa su cola para proteger a sus partes inferiores más delicado. Su melena y copete dan una protección a prueba de agua para la cabeza y el cuello. Los caballos que viven en grupos tienden a permanecer juntos para bloquear el viento, y beneficiarse así del calor del cuerpo de los demás. Con la oportunidad de prepararse para el frío, el caballo puede estar al aire libre muy cómodo y feliz en invierno.
 ¿Por qué no todos los caballos necesitan una capa de invierno?
Las capas de invierno pueden producir más frio a los caballos que calor.
 Cuando el invierno llega junto con el frío, muchos dueños de caballos automáticamente sacan las capas para su caballo. Sin embargo, el pelaje de invierno de un caballo es mucho más resistente al frio de lo que nosotros pensamos. A menos de que el pelaje del caballo haya sido cortado y este se encuentre fuera sin una protección contra el viento, o se halla trasladado a un clima más frío durante los meses de invierno.

 El pelaje de invierno ayuda a atrapar el calor del cuerpo contra la piel. Además, pequeños músculos debajo de la piel hacen que el pelaje se esponje, creando pequeñas bolsas de aire que aumentan el efecto aislante. Agregando a esto mantas o capas de invierno pesadas pueden, en vez de ayudar, inhiben el sistema térmico del caballo y puede que tenga más frio que calor.


Si un caballo no está acostumbrado a ser abrigado en tiempo de frio y se le pone una capa, puede que lo ponga en riesgo de que sufra una enfermedad. Si se calienta demasiado, empezará a sudar.  La humedad hace que se enfríen más rápido y a su vez aumenta el riesgo de neumonía u otras infecciones respiratorias. 

 Por lo tanto, es importante elegir una manta que se adecue a las necesidades de su caballo y que brinde la protección extra que necesite. Usualmente las mantas modernas son mucho más calientes y resistentes a la intemperie a comparación de las mantas de lana tradicional, ya que tienen capas internas y externas de fibra aislante. Las partes externas de la capa se hacen generalmente de materiales sintéticos que son repelentes al agua y a prueba de viento, mientras que el revestimiento interior es más suave que la lana por lo tanto es más difícil que roce a su caballo. El relleno entre las varias capas de la manta proporciona más calor sin ocupar mucho material, haciéndola más ligeras o livianas. Esto significa que la manta en general no es lo suficientemente pesada como para aplanar el pelaje, y es más duradera que sus predecesores de lana o algodón.
La parte externa, hecha de fibra de nylon, se desgarran muy difícilmente y se tratan a prueba de agua, que también las hace resistentes a la pudrición y el moho. Esta impermeabilización también ayuda a mantener el calor adentro.
Asegurarse de que la manta se adapte al caballo correctamente es imprescindible, independientemente del tipo de manta. Una manta que está muy apretado puede irritar la piel y poner el caballo en riesgo de rozaduras y heridas, mientras que una manta que es demasiado grande puede deslizarse hacia abajo del caballo al vientre.También corremos el riesgo de que la capa resbale y se enrede en las patas del caballo provocando una herida seria.

 Cada caballo debe tener su propia manta. Compartir mantas puede facilitar la propagación de problemas de la piel, tales como picor, la tiña y otras infecciones por hongos. Incluso si no hay caballos en el establo, se han conocido problemas de la piel, las esporas fúngicas pueden aferrarse a las mantas y se pasa a otros caballos.Las mantas se deben lavar si se utilizan con frecuencia durante el invierno, por lo menos dos veces, con agua fría y un jabón desinfectante.Enjuague las mantas, así para asegurarse de que no queden residuos de jabón que puedan irritar la piel del caballo.
Depende bajo qué circunstancias se vea sometido nuestro caballo y si es necesario, bajo nuestro criterio, proporcionarle una capa para que nuestro caballo pase un invierno mas cómodo. Es nuestro deber como dueños darles una buena calidad de vida, y por lo tanto comprender el por qué de las cosas. Espero y hayan disfrutado de este artículo. Solo al educarnos podemos mejorar la vida de nuestro compañero equino.
-Rommina Aguilar Soto